Niños, jóvenes y adultos acompañados por familiares y amigos coparon la cancha de básquet del CEDEM N° 2. El sol brillaba afuera del estadio y adentro las sonrisas y las ilusiones de los deportistas y sus acompañantes iluminaban la tarde. Banderas, bocinas, globos, carteles, guirnaldas ambientaban el lugar. Niñas y niños corrían por todos lados con sus vestimentas coloridas. Caras expectantes esperaban con ansias el comienzo de las rutinas.

La suma de esfuerzos daba sus frutos, el torneo que tantas provincias esperaron durante todo el año de trabajo comenzaba. La labor de tantos padres, familiares, amigos y profesores se veía plasmada en un torneo que quedaría guardado en el rincón de los recuerdos de todos los que lo vivieron.

Nuestros cheerleaders estaban listos, sabían que tenían solo tres minutos para demostrar todo su trabajo y pasión. En esos tres minutos se ponía en juego cada instante del año. En cada grito debían hacerse escuchar por todo un país. En cada elevación iban a demostrar que son los más fuertes. En cada salto se vería lo alto que pueden llegar. En cada motion pondrían toda su actitud y en cada destreza toda su habilidad. Había que demostrar que cada latido de sus corazones decía “CHEER”.

Y así fue…

Cada uno dio todo lo que podía dar y más. Cada rutina demostró que “cuando se quiere se puede”. Que no importa el sexo, la altura, la edad, las habilidades o cualquier diferencia que pueda haber, todos podemos. Se puede demostrar que el cheerleading es para que lo disfrutemos todos dentro y fuera del perímetro.

Cada esfuerzo tuvo su premio, un premio que va más allá de las medallas o trofeos, un premio que no sabe de puntajes. Es el premio al esfuerzo, la satisfacción de saber que cada uno dio todo, pero que aún hay mucho más para dar.

Porque tenemos que seguir apostando al CHEER, porque uniendo el trabajo de todos podemos compartir con más personas esta pasión. Podemos enseñarles a todos y demostrar que el CHEERLEADING no es solo un deporte, es mucho más que eso… es alegría, es compartir, es compañerismo, es compromiso, es confiar, es soñar, es reír, es llorar, es amistad, es dedicación, es esfuerzo, es aprender, enseñar, disfrutar, trasmitir, creer, es un estilo de vida, es una pasión.

Porque el CHEER va en nuestros corazones es que tenemos que seguir adelante y tenemos que ir por más.

By Laura Perotti Bianchi

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